MOISÉS VARGAS - LO QUE MI ALMA CALLA Ver más grande

MOISÉS VARGAS - LO QUE MI ALMA CALLA

LDM025A - CD 2018

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Primer disco del cantaor onubense Moisés Vargas, con la colaboración especial a la guitarra de Niño Seve

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Venía ganando concursos años antes, pero en 2016 se alzó con el de Jóvenes Flamencos Ciudad de Morón de la Tertulia El Gallo. Eso le posibilitó participar en el L Gazpacho de Morón y le abrió las puertas de circuitos provinciales y federativos. La senda concursera, casi obligatoria en los comienzos, le ha seguido reportando premios de todas las modalidades de cante: desde las soleares con el Naranjito de Triana de la Fundación Cristina Heeren a los cantes levantinos con el Nacional de Tarantas de Linares y el de Las Minas de Peñarroya-Pueblonuevo, por nombrar solo los últimos de este 2018. Entre tanto, este onubense de Cartaya (de la cosecha de 1988), ha sido alumno de Arcángel, Curro Fernández, de su hija Esperanza, de Antonio Jaraqueño, José de la Tomasa y de El Pele, a quien sigue vinculado al trasladar su residencia a Córdoba hace unos años.

Le conocí a principios de 2016, cuando alternaba las guitarras de Niño Seve y Antonio García. Comenzamos la búsqueda de su identidad propia que no era más que el resultado de sumar a su visión de lo que había aprendido, la base armónica que le proporcionaba Seve y la incursión de los micro-matices interpretativos que aportaron los jóvenes cantaores de los sesenta y setenta. Así, por ejemplo, en sus tientos se adivinan basamentos estéticos que Gaspar, Morente, Lebrijano o Camarón legaron a determinados tercios de estos estilos. En la misma tesis defiende los cantes por soleá, el recorrido seguiriyero, la malagueña de Chacón o los melos levantinos. Pero en Seve teníamos un manantial compositivo que nos ha dado alegrías y unas bulerías dedicadas al torero José Tomás. Por otro lado, Antonio Jaraqueño aporta detalles poéticos en los aires de Huelva en honor al Niño Miguel y en la malagueña. Y el punto y final lo pone una versión de “La Tana”que popularizó Carmen Amaya a partir de 1933, pero ahora con el piano de Juan Antonio Sánchez. En definitiva, y de nuevo sin atender a las demandas comerciales, hemos procurado un trabajo nuevo desde lo viejo. Pero sobre todo el disco que Moisés quería.

Texto: Chemi López